En Argentina existe la ley 26.150 sancionada el 4 de Octubre de 2006 y promulgada 23 de Octubre de 2006. Este importante hecho social conllevó a la adopción, por parte del Estado, de una política transversal tendiente a la promoción de una educación para una sexualidad responsable desde una perspectiva de género, incluyendo además aspectos de la diversidad sexual reconociendo a los estudiantes como sujetos de derecho.

La ESI es clave para que los niños, niñas y jóvenes puedan:

  • tomar decisiones libres e informadas sobre su cuerpo, su sexualidad y su salud,
  • construir relaciones respetuosas,
  • respetar la diversidad,
  • respetar y cuidar la intimidad propia y la de los demás,
  • prevenir situaciones de abuso sexual,
  • identificar situaciones de violencia y denunciarlas,
  • conocer y decidir sobre métodos anticonceptivos,
  • prevenir embarazos no intencionales,
  • cuidarse de las infecciones de transmisión sexual,
  • aprender sobre el derecho a la interrupción legal del embarazo,
  • conocer sus derechos y tener herramientas para exigirlos.

A pesar de los 12 años de vigencia de la ley en Argentina, únicamente 14 provincias sancionaron leyes de educación sexual, pero aún en estas jurisdicciones existe resistencia para su efectiva implementación.