Hola! Si llegaste hasta aquí puedo reconocer en ti 2 grandes valores: la humildad de reconocer que necesitas nuevas herramientas para relacionarte con tus emociones y el coraje de activar y salir a buscarlas. Antes que nada, quiero invitarte a despojar toda sensación de culpa que puedas sentir: nadie nos enseñó educación emocional, ni en casa, ni en la escuela ni mucho menos en el trabajo. No es nuestra culpa no haber recibido estas herramientas para poder relacionarnos de forma sana con nuestras emociones, pero sí es nuestra responsabilidad ahora que lo reconocemos, caminar el camino del aprendizaje. Para ello, te compartimos estas 5 herramientas que esperamos te sean de mucha utilidad:

  1. Respiración controlada: a la mente le gusta escaparse hacia los costados, se va al futuro y nos genera ansiedad o se va al pasado y nos provoca melancolía, pero hay una forma de traerla al aquí y ahora, al presente, a donde verdaderamente estamos, a lo único que existe. Te proponemos que hagas ciclos de 15 respiraciones en las que inhlaes durante 4 tiempos, retengas durante otros 4 tiempos y exhales en 6. Inhala y exhala por nariz, estando en una posición cómoda. No luches con tus pensamientos, sólo concéntrate en la respiración, en el aire entrando y saliendo de tu cuerpo, dándote vida.
  2. Reconocimiento verbalizado: una vez que hayas respirado, sentirás más calma, pero los pensamientos aún seguirán provocando emociones no deseadas. Cuanto más luches, peor será. No se trata de evitar o escapar de las emociones que no nos gustan, sino de transitarlas. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es reconocerlas, expresandolas en voz alta. «Me siento así, porque tal y tal cosa». Habla contigo, escuchate y no te juzgues: abandona la soberbia de pensar que no te puedes sentir mal o de que deberías sentirte de tal o cual forma.
  3. Exteriorización física: recomendamos enfácticamente sumar actividades que movilicen nuestro cuerpo, que nos pongan en actividad y que dejen en pausa la mante durante al menos un rato. Puede ser desde yoga, hasta entrenamiento físico, pasando por algún deporte, correr, nadar, jugar al tenis, al fútbol, lo que sea que más te guste y convoque, para luego volver desde un estado más enérgico.
  4. Exteriorización artística: en el mismo sentido, invitamos a que toda esa energía concentrada y acumulada le podamos dar vía a través de expresiones artísticas, escribiendo, cantando, componiendo, bailando, pintando o haciendo el tipo de arte que más disfrutes, sin objetivos ni expectativas, sino por el mero hecho de compartir esas energías, sensaciones y emociones con el mundo.
  5. Historial de aprendizajes: cuando logres conectar con otro estadío emocional y sientas que el momento más difícil ya pasó, reconócetelo, agradécete por el haber trasncurrido con entereza y dignidad este momento, y luego haz un análisis exhaustivo del proceso que viviste, las razones, los por qué, y los cómo, para descubrir cuales son tus recorridos y hacia donde te llevan algunos caminos que tomas. Como dijo Albert, «si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.»

Como siempre, ante cualquier duda o consulta puedes escribirnos a sintoniademos@gmail.com y también te invitamos a participar de nuestro Seminario intensivo «Educación emocional para principiantes» en donde profundizamos en el uso de estas y muchas más herramientas. Nos vemos!