Hola, si llegaste aquí es porque tienes valentía y curiosidad. Dos grandes rasgos de lxs buscadorxs, que muy poco se fomentan y estimulan en nuestras escuelas y nuestra sociedad.

No nos llama la atención. La escuela fue creada con los fondos de los grandes empresarios del siglo xix que querían mano de obra instruida trabajando en sus fábricas. Les interesaba que aprendamos las cosas que necesitamos para laburar ahí, pero ¿a quién le importa que aprendas educación emocional? «Con tus sentimientos arreglátelas vos».

Y en eso andamos. Como nadie nos enseñó, tuvimos que hacer el recorrido del buscador autodidácta, motivados por la cantidad de fracasos y frustraciones que nos condenaron al infierno de no poder relacionarnos sanamento con nuestras emociones.

Les voy a compartir 3 secretos que aprendí en lo que llevo de mi viaje, espero que no se los crean, que se animen a comprobarlo y ojalá les sea de utilidad.

  1. La educación emocional se aprende: en general está instalada la idea de que hay temas que no se pueden enseñar o aprender. ¿En qué se basa esta idea? en que nadie sabe. Lxs buscadorxs ya sabemos que nadie sabe nada, por eso no nos sorprende ni nos espanta esta idea. Educar no es decir lo que sé. Educar es acompañar a lxs estudiantes en su desarrollo, brindando herramientas y posibilitando caminos que les permitan hallar sus propias verdades, que posiblemente no coincidan con las mías. Con las emociones pasa lo mismo. No te puedo dar mi diccionario de emociones, porque seguramente no te sirva, porque las vivis de otro modo. Pero sí puedo invitarte a que lo realices, a que te escuches y te conozcas, que puedas empezar a relacionarte con tus emociones desde un lugar conciente.
  2. La educación emocional se predica: no se trata sólo de conocimientos teóricos, sino de una constante comprobación empírica que nos permite obtener resultados de los cuales aprender y seguir creciendo. Pero además, no se puede enseñar sin ejercer. No puedo invitarte a que coseches paciencia si te hablo con ira e intranquilidad. La mejor forma de educar nunca es diciendo o haciendo, sino siendo.
  3. La educación emocional te cambia la vida: pensalo así: ¿en qué momento del día no estás en contacto con tus emociones? En el trabajo, en tu pareja, en el sexo, cocinando, con amigxs y estando solo, todo el día estás contactando con tus emociones. Si no te llevás bien, me puedo imaginar lo que es tu vida, porque yo también lo pasé. Pero si aprendes, si le dedicas tiempo y energía, los resultados son profundamente transformadores. Afuera nada cambia, pero vos cambiás y todo el resto cambia. Es mágico. te invito a que lo compruebes vos mismx.

¿Te interesa participar de nuestros talleres de educación emocional? ¿Tenés más info para compartir? Te leemos en comentarios!